Planta baja y rastrera que da fruta dulce en primavera. Es perenne, pero produce bien solo 2 o 3 años: después conviene renovarla con plantas nuevas.
Calendario del año
Cómo cultivarlo
- Comprá plantas sanas y certificadas (libres de virus) o usá estolones de plantas madre vigorosas. Plantá en otoño (marzo–mayo); en zonas sin heladas fuertes también se puede a fin de invierno.
- Preparé canteros elevados de 20–25 cm con compost maduro. Plantá a 25–35 cm entre plantas y 35–40 cm entre hileras, con la corona (donde nacen las hojas) a ras del suelo: ni enterrada ni con raíces al aire.
- Cubrí el suelo con acolchado de paja o láminas de polietileno para que el fruto no toque la tierra, conservar humedad y frenar malezas.
- Regá seguido pero sin encharcar, mejor por goteo o por la base; evitá mojar hojas y frutos para prevenir hongos. Aumentá el riego en floración y fructificación.
- Fertilizá con compost o humus al plantar y de nuevo al brotar en primavera. Evitá exceso de nitrógeno: da mucha hoja y poca fruta.
- Quitá las flores de las plantas recién puestas si querés que se afirmen. En primavera sacá estolones que no vayas a usar, para no restar fuerza a la fruta.
- Cosechá cada 2 o 3 días con el fruto totalmente rojo. Después de la cosecha, limpiá hojas viejas y renová el cantero cada 2–3 años con plantas nuevas.
Suelo
Suelto, rico en materia orgánica, bien drenado y de pH levemente ácido (5,5–6,5). No tolera encharcamiento ni suelos muy calcáreos o salinos.
En maceta
Muy buena en maceta: 3–5 L por planta (macetas largas, jardineras o torres con varias plantas). Ubicá en pleno sol, con buen drenaje, y regá más seguido porque el sustrato se seca rápido. Renová el sustrato cada año y las plantas cada 2–3 años.
Cómo multiplicarlo
- Estolones: en primavera–verano las plantas madre emiten ramitas rastreras con plantines. Enraizalos en macetitas y separalos cuando tengan raíces propias; es el método más usado.
- División de corona: las plantas viejas forman varias coronas que se pueden separar, aunque el rendimiento es menor.
- Semilla: posible pero lenta e irregular, y no conserva las características de la variedad (solo para curiosidad o variedades alpinas).
Mejor lejos de…
Plagas y problemas
- Botritis o moho gris: moho gris sobre frutos maduros con humedad. Prevenilo con acolchado, ventilación, riego por la base y retirando fruta podrida.
- Caracoles y babosas: comen frutos y hojas. Usá trampas de cerveza, barreras de cáscara de huevo y recolección nocturna.
- Pulgones y arañuela roja (en tiempo seco): hojas deformadas o con puntitos amarillos. Aplicá jabón potásico o aceite de neem y regá el follaje a la mañana.
- Hongos de raíz y corona (Phytophthora, Verticillium): marchitez y muerte de plantas. Se previenen con buen drenaje, plantas sanas y rotando el lugar (no plantar tras tomate o papa).
Cosecha y uso
Cosechá con el fruto completamente rojo, con el cáliz verde y un poco de tallo, de preferencia a la mañana. Es muy perecedera: consumila en 1–3 días o refrigerala sin lavar. Sirve para comer fresca, dulces, mermeladas y congelada.
Consejos
- Plantá siempre con la corona a ras del suelo: enterrada se pudre, alta se seca.
- El acolchado de paja es lo que más mejora la calidad y la sanidad de la fruta.
- Renová el cantero cada 2–3 años y no repitas frutilla en el mismo lugar enseguida.
- Hay variedades de día corto (una cosecha fuerte en primavera) y de día neutro o remontantes (producen en varios momentos): elegí según lo que busques.