Plantbook
Guía

🪱 Suelo y compost

Cómo leer tu tierra, mejorarla con materia orgánica y fabricar tu propio abono, incluso en suelos salinos o alcalinos de zonas áridas.

Un buen suelo no es solo "tierra con nutrientes". Es un ecosistema: miles de millones de bacterias, hongos, lombrices y bichitos por cucharada, que descomponen restos, sueltan nutrientes y mantienen la tierra esponjosa. Cuando cuidás ese ecosistema, las plantas crecen sanas casi solas. Cuando lo agotás con labranza excesiva y suelo desnudo, necesitás cada vez más insumos para obtener menos.

Truco

Regla de oro: no alimentes a la planta, alimentá al suelo. Y al suelo se lo alimenta con materia orgánica, cobertura y raíces vivas la mayor parte del año.

Conocer tu suelo

Las tres texturas

La textura depende de la proporción de tres tamaños de partículas: arena (gruesa), limo (intermedia) y arcilla (finísima).

TexturaCómo se sienteVentajasProblemas
ArenosaÁspera, suelta, se desmoronaDrena rápido, se calienta pronto, fácil de trabajarSe seca enseguida y "lava" los nutrientes
LimosaSuave, como harina, polvo al secarseRetiene bien agua y nutrientesSe encostra y compacta con facilidad
ArcillosaPegajosa, forma barro plásticoRetiene mucha agua y nutrientesSe encharca, se agrieta al secar, es pesada y fría
Franca (ideal)Mezcla equilibrada, migajosaDrena y retiene bienPide mantenimiento orgánico

La buena noticia: ninguna textura es una condena. La solución es la misma para todas: más materia orgánica. En la arena, la materia orgánica retiene agua; en la arcilla, abre poros y mejora el drenaje.

Prueba del churrasquito

  1. Tomá un puñado de tierra húmeda (no embarrada) y amasalo.
  2. Intentá hacer un "churrasquito" (un cilindro del grosor de un lápiz).
  3. Interpretá: - No se forma nada, se desmorona: arenoso. - Se forma pero se rompe al doblarlo: franco-arenoso o franco. - Se forma y se curva sin romperse en un anillo: arcilloso. - Se siente sedoso y resbaladizo, no pegajoso: limoso.

Prueba del frasco

Más precisa: te muestra las proporciones.

  1. Llená un frasco transparente de boca ancha hasta un tercio con tierra de la huerta (sin piedras ni raíces; tomá muestras de varios lugares y mezclalas).
  2. Agregá agua hasta casi llenarlo y una cucharadita de detergente (ayuda a separar las partículas).
  3. Agitá fuerte un minuto y dejalo quieto.
  4. A 1 minuto marcá con una fibra la capa que se asentó: es la arena.
  5. A las 2 horas, marcá la nueva capa sobre la arena: el limo.
  6. A las 24 a 48 horas, marcá la capa final: la arcilla (el agua puede seguir algo turbia).
  7. Medí cada capa y calculá el porcentaje del total.
Resultado aproximadoTipo
Más de 70% arenaArenoso
Mucha arena, algo de limo y poca arcillaFranco-arenoso (muy bueno)
Arena, limo y arcilla repartidosFranco (ideal)
Más de 40% arcillaArcilloso

La prueba de la pala y del agua

  • Cavá un hueco de 30 cm y mirá: ¿hay lombrices, raíces finas y olor a tierra mojada? Buena señal. ¿Tierra gris, dura, con olor agrio? Mala aireación.
  • Prueba de infiltración: hacé un hoyo de 30 cm de profundidad, llenalo de agua y esperá que baje; llenalo otra vez y cronometrá. Si baja más de 5 cm por hora, drena bien; si tarda más de 12 horas en vaciarse, hay problemas de drenaje: cama elevada.

La estructura: lo que no se ve

La textura no se cambia fácil; la estructura sí. Es cómo se agrupan las partículas en "migas" o agregados, con poros entre ellas. Un suelo bien estructurado se ve como un bizcochuelo desmigajado, absorbe lluvia, deja entrar el aire y las raíces avanzan.

Lo que arruina la estructura: pisar, labrar en exceso, regar con lluvia fuerte sobre tierra desnuda, dejar el suelo sin cobertura. Lo que la construye: materia orgánica, raíces vivas, cobertura permanente, lombrices y hongos micorrícicos.

Dato

Un suelo con 1% más de materia orgánica puede retener decenas de litros más de agua por m² en los primeros 30 cm. Por eso el compost no solo "abona": es un ahorro de riego.

Materia orgánica: el corazón del suelo

La materia orgánica (MO) es todo lo que fue vivo y se descompone: hojas, restos de cocina, raíces, estiércol. Cuando se transforma, queda humus, una sustancia oscura y estable que retiene agua, nutrientes y mejora la estructura.

Un suelo agrícola pobre tiene menos de 2% de MO; uno bueno, entre 3% y 5% o más. En climas cálidos la MO se consume rápido, así que hay que reponerla todos los años.

Enmiendas: qué sirve para qué

MaterialQué aportaCómo y cuánto usarPrecauciones
Compost maduroMO, nutrientes, vida microbiana3 a 5 cm por año en la superficie o 1 balde por m²Debe oler a bosque, no a podrido
Humus de lombrizNutrientes en forma asimilable, hormonas de crecimiento1 a 2 puñados por planta o 1 a 2 litros por m²Es concentrado: no lo uses puro en almácigos
Estiércol bien compostado (vaca, caballo, oveja, gallina)N, P, K y MO2 a 4 kg por m²Nunca fresco: quema raíces y puede tener patógenos. Compostar al menos 4 a 6 meses. Gallina es muy fuerte: usar menos
Cenizas de madera limpiaPotasio, calcio; sube el pHUna capita fina (1 puñado por m²), con moderaciónNo usar en suelos alcalinos; no usar cenizas de madera tratada o pintada
Harina de huesosFósforo, calcio50 a 100 g por m²Mantenerla lejos de mascotas
Cáscaras de huevo molidasUn poco de calcioMolidas finas, en el compostAportan poco; sirven como complemento
Arena gruesaMejora drenaje en arcillaCon compost, nunca sola (arena + arcilla = cemento)Cantidades grandes (5 a 10 cm incorporados)
Ojo

Estiércol fresco y seguridad: puede contener bacterias dañinas (como E. coli y Salmonella). Usalo siempre compostado, lavate las manos tras manipularlo, y no lo apliques sobre hojas que vayas a comer crudas sin que haya pasado un tiempo prudente. No uses heces de perros, gatos o humanas.

pH: la llave de los nutrientes

El pH mide qué tan ácido o alcalino es el suelo (de 0 a 14; 7 es neutro). Casi todas las hortalizas prefieren entre 6 y 7,5. Fuera de ese rango, aunque el suelo tenga nutrientes, la planta no los puede absorber bien.

Cómo medirlo

  • Kit casero de tiras o gotas (vivero o agroquímica): simple y económico.
  • Prueba orientativa con vinagre y bicarbonato: si una muestra de tierra con vinagre burbujea, es alcalina; si con agua y bicarbonato burbujea, es ácida. No es precisa, pero da una idea.
  • Análisis de laboratorio: el INTA, universidades y laboratorios privados lo hacen y miden además salinidad, MO y nutrientes. Es lo más fiable, sobre todo si vas a cultivar en serio.

Cómo corregirlo

ProblemaSeñalesCorrección
Suelo ácido (pH menor a 6)Plantas pálidas, poco desarrollo; común en zonas lluviosasCal agrícola o dolomita según análisis (como orientación, 100 a 300 g por m²), cenizas limpias en pequeñas dosis, más compost
Suelo alcalino (pH mayor a 7,5)Hojas amarillas con nervaduras verdes (clorosis férrica)Mucha materia orgánica, azufre elemental con prudencia (según análisis), mulch, riego con agua de buena calidad
Muy ácido para arándanosLos arándanos necesitan pH 4,5 a 5,5Sustrato especial (turba, corteza de pino) en cajón; ver arándano
Truco

El compost tiende a llevar el pH hacia valores neutros: es el mejor "corrector" suave. Los cambios bruscos con cal o azufre conviene hacerlos de a poco, medir y repetir, nunca de golpe.

Compost: convertir residuos en oro

El compost es la descomposición controlada de restos orgánicos por microorganismos, con aire y humedad. En 2 a 6 meses convierte cáscaras, hojas y pasto en un material oscuro, suelto y con olor a monte. Es el abono más barato y completo que existe.

La receta base: marrones y verdes

El compost se arma mezclando dos tipos de material:

TipoQué aportaEjemplos
Marrones (carbono)Energía, estructura, aireHojas secas, paja, aserrín sin tratar, cartón sin tinta, papel, ramitas picadas, cáscara de maní
Verdes (nitrógeno)Proteína y humedadRestos de cocina, césped recién cortado, yuyos sin semillas, borra de café, estiércol, restos de poda verde

Proporción orientativa: alrededor de 2 a 3 partes de marrones por 1 de verdes en volumen (equivale a una relación C/N cercana a 30:1). Si huele a amoníaco o está muy mojado, falta carbono. Si no se calienta ni se descompone, falta nitrógeno o agua.

Dato

Los restos de cocina por sí solos forman una pasta que se pudre. Los marrones son los que dejan entrar el aire. Guardá una bolsa de hojas secas o aserrín junto a la compostera y en cada tanda de verdes echá una buena palada de marrones.

Qué sí y qué no

Sí, con gustoCon cuidadoNo
Cáscaras de frutas y verdurasCítricos y cebolla en cantidad moderadaCarne, pescado, huesos
Café, yerba, saquitos de té (sin plástico)Pasto de césped en capas finasLácteos y aceites en cantidad
Cáscaras de huevoYuyos con semillas (solo si la pila se calienta mucho)Heces de perro, gato o humanas
Hojas, paja, aserrínCartón sin tinta, papel (sin brillos)Plantas enfermas (hongos, virus)
Restos de poda picadosRamas leñosas (muy picadas)Plástico, vidrio, metales, colillas
Estiércol de herbívorosMadera tratada o pintada, pasto con herbicidas
Ojo

Herbicidas persistentes: el pasto o el heno de campos tratados con ciertos herbicidas puede arruinar cultivos aun después de compostarse. Si tenés dudas sobre el origen del material, no lo uses.

Compost en pila

Ideal si tenés patio o terreno.

  1. Ubicación: a media sombra, con piso de tierra (para que entren lombrices), cerca de la huerta y de una canilla.
  2. Tamaño: mínimo 1 m × 1 m × 1 m. Con menos volumen no se calienta bien.
  3. Base: 10 a 15 cm de ramitas gruesas para el drenaje.
  4. Capas alternadas: marrones, verdes, marrones, verdes... con capas de 10 a 15 cm. Humedecé como una esponja escurrida.
  5. Tapá con cartón, arpillera o paja para retener humedad y evitar moscas.
  6. Volteá cada 2 a 4 semanas, mezclando bien los bordes hacia el centro.

Compostera cerrada

Un tacho o cajón con tapa, ideal en patios chicos. Funciona igual, pero se descompone más lento y hay que cuidar la humedad (los cerrados tienden a mojarse de más). Agregá siempre marrones, y hacé agujeros de ventilación.

Etapas y tiempos

EtapaQué pasaDuración orientativa
Fase calienteSe calienta la pila (50 a 65 °C); trabajan bacterias2 a 4 semanas
Fase de enfriamientoBaja la temperatura; aparecen hongos y lombrices3 a 6 semanas
MaduraciónEl material se oscurece y se estabiliza2 a 4 meses
Compost listoOlor a monte, no se reconocen los restos, textura migajosa3 a 6 meses en total (según clima y manejo)

Clima y manejo cambian todo: en verano cálido, 2 a 3 meses; en invierno frío, 6 a 8. Con volteos frecuentes y material picado, se acorta.

Cómo saber si está listo

  • Color marrón oscuro, casi negro.
  • Olor a tierra de bosque.
  • No se reconocen cáscaras ni hojas (salvo trocitos leñosos).
  • Prueba de germinación: sembrá berro o lechuga en un poco de compost; si germinan y crecen bien, está maduro.

Problemas frecuentes y soluciones

ProblemaCausaSolución
Huele a podrido o amoníacoExceso de verdes o agua; falta aireAgregar marrones, voltear
MoscasRestos de cocina a la vistaTapar siempre con marrones o tierra
No se calientaPoco volumen, seco o muy marrónHumedecer, sumar verdes, agrandar
Muy seco, con hongos blancosFalta de aguaRegar mientras se voltea
RoedoresRestos de comida cocida, carneEvitarlos; cubrir con malla fina en la base
HormigasPila muy secaHumedecer

Lombricompuesto

La lombricultura usa lombrices rojas californianas (Eisenia fetida) para transformar residuos en humus de lombriz, un abono excelente. Es ideal para departamentos, porque en un cajón de 60 × 40 cm se procesan los residuos de cocina de una familia chica sin olor si se maneja bien.

Cómo armarla

  1. Cajón: de plástico o madera, 30 cm de profundidad, con agujeros de drenaje y tapa. Dos o tres cajones apilables.
  2. Cama: hojas secas, cartón humedecido en tiras, un poco de tierra.
  3. Lombrices: unas 500 a 1.000 por cajón chico (se consiguen en viveros, o te regala alguien que tenga).
  4. Alimento: restos de cocina picados, de a poco, enterrados bajo la cama. Poné cantidades que las lombrices terminen en 2 o 3 días.
  5. Humedad: como una esponja escurrida. Tapá con cartón o arpillera.
  6. Cosecha: cada 3 o 4 meses. Se pasa el material a un lado y se alimenta del otro; las lombrices migran y se retira el humus.

Qué comen y qué no

Comen: cáscaras de frutas y verduras, café, saquitos de té, cartón, cáscaras de huevo molidas. Evitá o limitá: cítricos y cebolla en exceso, carne, lácteos, aceites, comidas picantes o saladas.

Truco

El "té de lombriz" (lixiviado) que escurre por abajo conviene diluirlo 1 a 10 con agua antes de usarlo y no tomarlo como un fertilizante de lujo: es variable. Un buen humus sólido en la tierra rinde más.

Temperatura

Las lombrices viven bien entre 15 y 25 °C. Con calor extremo (más de 30 °C) o heladas, protegé el cajón (sombra, mantas, ubicación en un lugar reparado).

Abonos verdes

Un abono verde es un cultivo que se siembra para mejorar el suelo, no para comer. Se corta y se incorpora (o se deja como cobertura) antes de que dé semillas.

TipoEjemplosQué hacenCuándo sembrar (hemisferio sur templado)
LeguminosasVicia, trébol, arvejilla, alfalfa, haba, arveja, porotoFijan nitrógenoOtoño (vicia, trébol) o primavera-verano (poroto)
GramíneasAvena, centeno, sorgoMucha biomasa, rompen compactación, suprimen yuyosOtoño-invierno (avena, centeno); verano (sorgo)
CrucíferasMostaza, rabanito forrajeroRaíz pivotante que descompacta, ciclado de nutrientesFin de verano a otoño
OtrasFacelia, alforfón (trigo sarraceno)Atraen polinizadores, cobertura rápidaPrimavera a verano

Cómo manejarlos

  1. Sembrá a voleo, tapá con rastrillo y regá.
  2. Dejalo crecer hasta inicio de floración (momento de máximo aporte y antes de dar semillas).
  3. Cortalo con tijera o guadaña y dejalo sobre el suelo (mulch) 2 a 3 semanas, o incorporalo superficialmente.
  4. Esperá unos 15 a 20 días antes de sembrar el cultivo siguiente (los restos frescos pueden inhibir la germinación temporalmente).

Los abonos verdes son especialmente útiles en el descanso entre cultivos, como parte de la rotación.

Mulching o cobertura

El mulch es una capa de material que cubre el suelo. Es probablemente la práctica de mayor rendimiento por esfuerzo en huerta.

Qué hace

  • Reduce la evaporación (podés regar hasta un 30 o 50% menos).
  • Frena los yuyos.
  • Mantiene la temperatura pareja (fresco en verano, abrigado en invierno).
  • Protege del golpe de la lluvia y evita costras.
  • Al descomponerse, alimenta al suelo y a las lombrices.

Con qué hacerlo

MaterialVentajaCuidado
Paja (de trigo, cebada)Liviana, barataQue no tenga semillas; cuidado con herbicidas
Hojas secasGratis, ricas en mineralesMejor semipicadas para que no se apelmacen
Césped secoAporta nitrógenoEn capas finas; se apelmaza si es muy grueso
Cartón (sin tinta)Mata yuyos de baseHumedecerlo y taparlo con otra cobertura
Chips de podaDuran muchoEn perennes, no en almácigos
CompostAlimenta y cubre a la vezMenos duradero

Cómo usarlo: capa de 5 a 10 cm, dejando 3 a 5 cm de espacio alrededor del tallo para evitar pudriciones. Aplicalo con el suelo húmedo y calentado, no demasiado temprano en primavera (retrasa el calentamiento).

Ojo

En zonas con caracoles y babosas, el mulch grueso les da hogar. Revisá de noche con linterna y retirá a mano, o dejá espacios sin cobertura cerca de las plantas más susceptibles.

No-labranza y mínima labranza

La no-labranza (o "no-dig") es cultivar sin dar vuelta el suelo. En vez de cavar cada temporada, se agrega compost y cobertura arriba y se deja trabajar a las lombrices y a las raíces.

Por qué funciona

Dar vuelta la tierra expone la MO al aire (se "quema" más rápido), destruye los hongos y túneles de lombrices, y deja el suelo desnudo. Sin labrar se conserva la estructura, se gana humedad y se bajan los yuyos.

Cómo empezar

  1. Sobre pasto o yuyos: cubrí con cartón humedecido (superpuesto, sin huecos), 5 a 10 cm de compost encima, y plantá directo en el compost.
  2. En cantero ya hecho: aflojá con horquilla sin voltear (para soltar la compactación) y cubrí con 3 a 5 cm de compost cada temporada.
  3. Nunca pises el cantero.
  4. Al terminar un cultivo: cortá las plantas a ras (dejá las raíces en el suelo: se descomponen y dejan túneles).
Dato

En suelos muy compactados, el primer año puede requerir una aflojada con horquilla. Después, el suelo mejora solo.

Suelos salinos y alcalinos (zonas áridas)

En regiones secas como Mendoza, San Juan, el norte de la Patagonia o el oeste pampeano, la evaporación supera a la lluvia. Las sales que trae el agua de riego y el suelo suben a la superficie y se acumulan. Resultado: suelos salinos (exceso de sales solubles), sódicos (exceso de sodio, que deja la tierra dura como cemento) y casi siempre alcalinos (pH 8 o más) y con calcáreo (carbonato de calcio).

Cómo reconocerlos

  • Costra blanca en la superficie al secarse.
  • Plantas con bordes de hojas quemados, crecimiento lento, hojas amarillas con nervaduras verdes (clorosis férrica).
  • Germinación pobre.
  • Tierra que se encharca y luego se endurece al secar.

Lo mejor es un análisis de laboratorio que mida conductividad eléctrica (salinidad), pH y sodio intercambiable. Muchos laboratorios y el INTA lo ofrecen.

Qué hacer

MedidaCómoPara qué
Lavado con riego abundanteUn riego profundo y copioso cada tanto, con buen drenaje, empuja las sales hacia abajoReduce sales; requiere agua de calidad y drenaje
Materia orgánica en abundanciaCompost todos los años, 5 a 8 cmMejora estructura, baja efectos de sales
Mulch permanenteCobertura gruesaEvita que el agua se evapore y suba las sales
Riego por goteoMantiene un "bulbo" húmedo y empuja sales al bordeEvita la acumulación junto a la planta
Camas elevadas con sustrato nuevoCajones con mezcla buenaSolución rápida cuando el suelo es muy malo
Yeso agrícola (en suelos sódicos)Según análisis, repartido y regadoReemplaza sodio por calcio. Solo con análisis
Azufre elemental (con prudencia)En dosis bajas, con análisisBaja pH en suelos calcáreos. Cambio lento
Elegir cultivos tolerantesRemolacha, acelga, espárrago, espinaca, olivo, granado, higuera, parraAprovechar lo que aguanta mejor
Evitar cultivos sensiblesPoroto, frutilla, zanahoria, cebolla joven y frutales de carozo suelen sufrirReducir pérdidas
Ojo

Regar con agua salina sin drenaje empeora el problema. Si tu agua de pozo es salobre, probá su salinidad (conductividad) antes de armar la huerta. Más en riego.

Clorosis férrica (hojas amarillas con nervios verdes)

Es típica en suelos calcáreos: el hierro está presente pero bloqueado. Ayuda: mucha materia orgánica, mulch, evitar excesos de riego (el suelo encharcado agrava), y quelatos de hierro en cultivos de valor (frutales, limonero, parra). Los quelatos son productos químicos: seguí las dosis del envase, usá guantes y no los mezcles con otros.

Un plan práctico para mejorar tu suelo en un año

MomentoTarea
HoyPrueba del frasco y del churrasquito, prueba de infiltración. Anotá resultados.
Mes 1Aflojá con horquilla, agregá 3 a 5 cm de compost, cubrí con mulch. Armá la compostera.
Mes 2 a 6Cultivá con cobertura constante. Cada tanda de residuos va al compost.
OtoñoSembrá un abono verde en los canteros libres (avena y vicia es la clásica mezcla).
Fin de inviernoCortá el abono verde, dejalo como mulch, agregá compost maduro.
Año siguienteRepetí. Hacé un análisis si hay síntomas raros.

Preguntas rápidas

¿Puedo usar la tierra de macetas viejas? Sí, mezclada con compost (1 parte de compost cada 3 de sustrato usado) y sin plantas enfermas.

¿Y la tierra de vivero (tierra negra) sola? Suele ser pesada y compactarse. Mezclala con compost y algo de arena gruesa o perlita.

¿Cuánto compost necesito? Un cantero de 3 m² necesita unos 30 a 60 litros por temporada (aproximadamente 2 a 4 baldes de 15 litros por m²).

¿Tengo que abonar todo el año? Un suelo vivo, con cobertura y compost anual, necesita poco más. Los cultivos exigentes (tomate, zapallo, choclo, repollo) agradecen una dosis extra.

Seguí con riego, macetas (sustratos) y rotación y asociaciones. Si algún término no te suena, está en el glosario.